Bienvenides

MonoCromático Teatro

Yo soy Kázbam alias Carlos Basaldúa alias Contramaestre Kázbam alias Bonifacio alias El Gualas alias Ozomatli alias Guajolotzin Tezcatlipoca alias Raquelito Basaldúa alias Calditos alias Chema Morelos alias Jefe Voz de Trueno alias Manuel Pueblo alias Palomo Galán alias Goyito alias Pulpe

miércoles, 10 de julio de 2019

Yo, el mono-nahual de Frida Kahlo

  • julio 10, 2019
  • por
  • CARLOS BASALDÚA

Les voy a contar porque me caen bien. Hace unos días recibí un mensaje de Adriana Moles en el que me invitaba a trabajar con ella una intervención cabaretera en el Museo Casa de Frida Kahlo. Su idea era jugar con los asistentes al museo de tal forma que rompiéramos la cotidianidad del espacio al tiempo que volvíamos más divertida su visita. La meta era tener todo listo para la celebración cumpleañera de la pintora, y... (redobles de tambores) para esto... (más redobles para el suspenso) contamos con la ayuda de nada más y nada menos que... (uff, ya fue mucho suspenso) ¡Darío T. Pie! Wow, sí, escribí bien. Esperen, dejen que me recupere de la emoción.

(Ya casi...)

(Continuemos.)

Él, el maestrazo, nos ayudó con el diseño de maquillaje tanto para Adriana en su papel de Frida como para mí en el papel del Mono Ozomatli.


Ah, porque los personajes que hicimos fueron éstos que acabo de mencionar, Kahlo y su nahual-mono-pepegrillo que se llama Ozomatli. Para poder lograr la imagen del mono, mi otra maestra Hortensia Martínez hizo paro con parte del vestuario. ¡Qué bonito es tener amistades tan generosas!


El caso es que se llegó el 6 de julio, sabadito en la Ciudad de México, calurosón y a ratos nubladito en Coyoacán. Y ahí estábamos Frida y Ozomatli, jugando con el público de la fila, cantando con quienes tomaban un descanso en el patio rojo, contando historias de doña Kahlo en el jardín central y, sobre todo, disfrutando de lo bonito que es mezclar el cabaret con el clown.


Yo, honestamente, me divertí bastante. Aunque eso de andar cargando guitarra y jarana y estar intercalando una y otra fue un gran reto que, por supuesto, fue superado estoicamente.

Agradezco enormemente a Adriana, Darío y Hortensia por abrazarme tan calurosamente.

Ah, y no voy a dejar pasar la nota curiosa. Cuando saludé a Darío me pasó lo que pasa en las películas cuando el fan conoce al ídolo: me quedé sin palabras, así bien mudito, yo que soy tan hablador. Simplemente no supe qué decir. (Otro poco y se me caen los calzones de la emoción.)

1 comentarios:

  1. Yo me hubiera quedado igual. ¡Amo a Darío! Gracias por la mención y felicidades por esa maravillosa experiencia!!!🤗🤗🤗

    ResponderEliminar